Cuando las personas descansa, los autos despiertan…

Cuando las personas descansa, los autos despiertan…

Son las  9 pm de la noche del día martes 23 de mayo del 2017. Me encuentro en mi cuarto jugando un video juego llamada League of Legends, esperando que mi vecino me llame.
El motivo de la llamada es para ir a un lugar donde practican carreras, no me refiero a la típica carrera que observamos a través de nuestro televisor de Nascar o las de la “Chutana”  que son dentro de un autódromo o calles cerradas para un evento automovilístico.  Me refiero a las carreras ilegales, esas  mismas que observamos en las películas como “Rápidos y Furiosos”, donde la gente está en la calle cerrando los pases para que los carros deportivos puedan correr.

Era mi primera vez que recurría a un evento de este tipo, me refiero a lo ilegal  ya que si eh visitado el  autódromo de Lima que es la “Chutana”. Y ese martes decidí ir para escribir mi crónica que debo presentar para el curso de  Taller de Proyectos digitales, cuyo tema era realizar algo por primera vez.

Acá vendría el apoyo de mi vecino cuya edad es la misma a la mía, por poco y nacimos casi el mismo día, solo por diferencia de 4 dias. Este amigo, que lo conozco de toda la vida, se llama Sebastián.  El posee un hobbies desde hace años, pero recién hace dos años puede realizarlo. El hobbie es la pasión por los autos, de los cuales prefiere los japoneses.  Me refiero hace dos años puede realizarlo ya que apenas saco su brevete decidió comprarse un carro simple y con el paso arreglarlo. Con ese pensamiento se compró un subaru impreza  del 2005. La cual con el transcurrir de estos dos años, hasta la actualidad su carro ha estado en diferentes mejoras. Lo describiría en esta crónica pero no tengo mucho conocimiento sobre estos accesorios.

Con este proceso de mejorar Sebastián ha conocido más personas con el mismo gusto, las cuales se reúnen un día martes para observar o a veces competir en estas carreras ilegales  hace dos párrafos me refería.  Por ello,  estoy esperando que me llame para poder ir con ellos y me orienten sobre esto.

Entonces al pasar las 11:00 pm de ese mismo día, Sebastián no me llamo por el celular, por lo que esperaba si no que me toco el claxon, el cual ya identificaba que era él, aparte que la ventana de mi cuarto queda mirando a la calle.  Fue entonces que baje, agarre mi polera, ya que hacia demasiado frio esta semana, y fuimos a buscar dicha carreras ilegales que me habían comentado.
En el transcurso mientras manejaba mi amigo y yo de copiloto, el llamo a sus amigos para coordinar y al parecer ellos demorarían más de lo planeado. Lo cual  hicimos una parada en Mc Donald que está ubicado en el ovalo monitor, exactamente frente a mi querida Universidad de Lima, se podría decir que aprovechamos el 2 x 1 de Mc Donald, cuya promoción son los miércoles pero para ese instante era madrugada del miércoles, la chica que atendía el Automac sonreía ya que  no se acordaba de la promoción por lo que pensó que era martes. Esa podría a ver sido una crónica de esta, ya que nunca eh comprado una hamburguesa de madrugada un día miércoles.

Luego de comer dichas hamburguesas, retomamos el camino de vuelta, y esta llamada de sus amigos confirmaban que ellos también estaban en camino, el sitio de reunión era un grifo que está ubicado frente al aeropuerto Jorge Chávez.
Fue entonces que configure mi waze para colocar la dirección, así ayudando a Sebastián poder llegar más rápido.  Tomamos todo Javier prado y luego avenidas que no recuerdo.   Que salimos por la avenida Faucett, llegando a nuestro destino.

 

Aun sus amigos no llegaban, eran  una madrugada del día miércoles ya,  junto al aeropuerto el frio aumentaba. En ese momento agradecí que lleve mi polera, ya que el frio era infernal.  Sebastián para esperar a sus amigos y por el frio prendió un cigarro, fumo afuera de su carro, ya que no le gusta que fumen dentro de su carro, en lo personal opino igual que él. Ya que el olor del cigarro queda pegado en los muebles de los asientos del auto y en la parte superior el humo se vuelve algo como tierra y maltrata el tapiz del carro.
La espera fue  poca, al momento de acabar su cigarro llegaron sus amigos, eran dos autos, a uno de ellos ya lo conocía pero el otro era  un desconocido para mí.  El modelo de sus autos era un Honda Civic e Integra. En lo personal me gusto más el Integra ya que el modelo me parece más moderno y aparte según lo poco que se de autos este modelo es uno de  los queridos en la industria de automóviles de Honda.
Los salude, y subí al auto de Sebastián y continuamos el camino, el lugar de dichas carreras eran a 5 minutos del aeropuerto, la dicha avenida llamada “Canta Callao”.

Pero antes de ir los tres autos fueron a un grifo  de la empresa es Petroperú, y llenaron sus tanques. El chico del grifo los trataba como si los conociera, luego Sebastián me conto que siempre cada martes que van a este evento recurren a este grifo y ya el joven los conocía.

Fue entonces que llegamos a la avenida de Canta Callao y observe la cantidad de gente que estaba alrededor de la calle y los autos que estaban corriendo y algunos cuadrados alrededores.  Tampoco sería mentir que era similar a lo que vi en la famosa película “Rápidos y Furiosos”, era similar pero el de la película es una ficción fuera de la realidad que se vive en el Perú. Pero si existían los carros casi mismos modelos, pero con diferentes colores, estructuras.

Las carreras eran en un tramo de  3 cuadras  y directas, no existía curvas como las que comúnmente podemos observar en una carrera ya sea en un autódromo o películas. La avenida era de dos sentidos la carrera comenzaba en el lado derecho y en la parte de regreso, venían los autos y entraban de nuevo.
Existía cola para que cada uno pueda entrar a la carrera, al parecer era por diversión, no veía que apostaban o tal vez no me percate a profundidad sobre esa parte, ya que estaba concentrado en quien ganaban y algunos modelos de autos.
Fue entonces que de la nada sonó  un auto de policía, por un momento me asuste, mi amigo Sebastián me dijo que me calmara que es común que pasara esto. Fue entonces que vi que un chico el cual decidía quienes corrían y contra quienes, se acercó al auto del policía y le dio como un sobre. Puedo sospechar y estoy seguro que fue una coima para que el oficial se retire y los deje realizar la carrera. Fue entonces que  la camioneta de la policía se retiró, y continuaron las carreras normales.

Pensé que toda la noche estaría tranquila, pero luego de esa visita del oficial pasaron 30 minutos o 20 minutos, llego un operativo de 4 camionetas de policías, en ese momento si observar que la mayoría entraba  a su auto y se retiraba, sobre todos los autos deportivos o tuneados que estaban compitiendo o haciendo su cola. Fue en ese momento que finalizaba la carrera ilegal en dicha avenida de Canta Callao cuya ubicación no sé dónde es pero puedo dar una aproximación que es a 5 cuadras del aeropuerto Jorge Chávez.

Fue en ese momento que con Sebastián nos retiremos del lugar, a nosotros los policías no nos perseguía ya que estábamos cuadrados en el grifo y estábamos de transeúnte solo observando, por lo cual no tuvimos la necesidad de correr o en otras palabras “Escapar”.

 

Entonces con Sebastián volvimos a nuestros hogares por la misma ruta con que fuimos, ya que Sebastián vive al costado de mi casa. Me gusto la experiencia de ver los autos correr, no fue lo que realmente esperaba, pero igual me encanto esta práctica social. Lo puedo asimilar como un pasatiempo de personas en rango de edades de 20 a 40 años que se reúnen después de trabajar o que realizan otras cosas, para pasar tiempo en amigos observando  diferentes autos que compiten entre sí.

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